No hay sostenibilidad sin infraestructura

Signals: Transformación digital sostenible - No hay sostenibilidad sin infraestructura

Signals: Transformación digital sostenible - No hay sostenibilidad sin infraestructura

Las tecnologías digitales se han democratizado ampliamente en África: esto ayuda a respaldar la transformación digital sostenible.

A fines de 2020, casi 500 millones de personas tenían acceso a servicios móviles en África subsahariana (el 45 % de la población). Estas cifras son prometedoras, y existe la esperanza de que se pueda lograr la soberanía digital (la capacidad de que el continente controle su propio destino digital).

Para fines de 2025, se estima que el 65 % de las conexiones a Internet provendrán de un teléfono inteligente (alrededor de 680 millones de usuarios).

A pesar de las estadísticas impresionantes, la pandemia puso de manifiesto las brechas en la transformación digital en África. Antes de poder tomar las medidas urgentes necesarias a nivel continental, regional y nacional, debemos entender el contexto digital general. Para hacerlo, debemos enfocar nuestro análisis en 2 categorías:

  1. Infraestructura digital.

  2. Servicios digitales.

1. Infraestructura digital

La infraestructura tiene 2 partes: la conectividad y los centros de datos.

Conectividad nacional e internacional

Nuestros desafíos de infraestructura digital en África están principalmente relacionados con la falta de conectividad nacional y transfronteriza. Además, muchos países africanos no producen equipos de conectividad de red, por lo cual dependen de empresas extranjeras para elaborarla e instalarla.

No obstante, a pesar de que existen muchos riesgos para los países africanos en términos de soberanía digital (es decir, el acceso a tecnología 5G y aplicaciones vinculadas con la cuarta revolución industrial), los motivos geopolíticos y de comercio internacional le dificultan al continente alejarse de su dependencia externa actual en el desarrollo de infraestructura digital. Por lo tanto, es fundamental que diversifiquemos a nuestros socios internacionales. También debemos intentar aumentar nuestra producción local de al menos una parte de la infraestructura de conectividad requerida, lo cual nos ayudará a formar alianzas equilibradas y sostenibles con operadores privados africanos.

Recientemente, hemos sido testigos del surgimiento de empresas africanas grandes en el subsector de infraestructura vial de la industria de la construcción. Un gasto significativo del tendido de la infraestructura de fibra óptica es el aspecto de la ingeniería civil del proceso, por lo cual sería extremadamente oportuno que las empresas nativas se posicionaran como expertas en este campo. Si establecen alianzas con fabricantes de equipos internacionales, podrían ser competitivas. Otra consideración debe ser sobre cómo nos aseguramos de que los productos utilizados, como la fibra óptica y los equipos activos, cumplan con los estándares internacionales de bienes importados.

Una complicación adicional para la conectividad más generalizada es que no muchos países africanos son ambientes propicios para el desarrollo de negocios de “operadoras de operadoras”. Esto se da cuando un grupo de telecomunicaciones vende o renta ancho de banda en su propia infraestructura a otra operadora de ​​telecomunicaciones para que pueda venderlo a sus propios clientes. Si esto sucediera con mayor frecuencia, sería más fácil satisfacer la demanda de conectividad transfronteriza. En este momento, ya existen o están planificados varios proyectos de cables submarinos importantes, como la Costa Africana hacia Europa (Africa Coast to Europe, ACE), el Sistema de Cables de África Occidental (West Africa Cable System, WACS), el Sistema de Cables Submarinos de África Oriental (Eastern Africa Submarine Cable System, EASSy), además de 2Africa, liderado por Facebook. Además, las capacidades ofrecidas por redes alternativas (OPGW y los enlaces ferroviarios de fibra óptica) apenas están desarrolladas y utilizadas a pesar de muchos proyectos de energía regional que incluyen estas instalaciones en el continente.

Centros de datos

Muchos países africanos no tienen estrategias ni políticas nacionales para establecer y promover una nube nacional soberana como muchos otros lugares y, además, África carece de centros de datos que cumplan los estándares internacionales. Probablemente este sea el motivo por el cual muchos países no tienen otra opción que almacenar los datos en servidores privados de organizaciones públicas específicas.

Como resultado, intercambiar información, incluso dentro de la misma organización pública, es extremadamente complejo. Las dificultades se traducen en que algunos países africanos podrían verse tentados a hacer acuerdos tácticos de alojamiento con proveedores de alojamiento del sector privado que prometen más fiabilidad y costos operativos más bajos. Sería práctico desarrollar habilidades sólidas de arquitectura en la nube interna para que los servicios del gobierno pudieran usar la nube soberana de manera estratégica y los datos pudieran ser almacenados y compartidos de manera responsable.

2. Servicios digitales

En el continente, la tecnología tiene el poder de:

  1. Promover la inclusión mediante un mejor acceso a los servicios.

  2. Aumentar la eficiencia debido a la automatización de la prestación.

  3. Acelerar la innovación en varios sectores socioeconómicos, por ejemplo, el surgimiento de aplicaciones como la telemedicina, el uso de drones para la agricultura y el dinero electrónico.

A pesar de todo lo que ofrecen, los servicios digitales en África aún son muy incipientes, aunque algunos países han tenido éxito en la implementación de bases sólidas y necesarias, por ejemplo, sistemas de identidad digital nacional, servicios financieros digitales, plataformas de ciberseguridad y certificación electrónica; estos son todos comienzos promisorios hacia la digitalización de sus economías. Ahora, África debe invertir en la creación de estrategias y políticas nacionales bien articuladas.

Cada una debe estar respaldada por planes de acción detallados, y debe incluir estudios sobre el modo en que los programas de trabajo prioritarios se integrarán con la infraestructura existente. Identificar estos factores ayudará a respaldar los objetivos de desarrollo, tanto sectoriales como nacionales, desde la perspectiva de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Sustainable Development Goals, SDG).

La soberanía digital proviene de los ecosistemas digitales

La infraestructura digital y los servicios digitales no son los únicos factores importantes que contribuyen a la verdadera soberanía digital. Los gobiernos tienen un rol que desempeñar. Deben desarrollar políticas acordes a la era de Internet y la gobernanza adecuada para implementarlas. Si bien es útil inspirarse en las buenas prácticas internacionales, es importante que estas políticas sean diseñadas por personas de África, que tienen el interés de las poblaciones locales como prioridad. Tenemos una reserva de talentos cada vez mayor con los conocimientos que necesitamos para avanzar sobre estos temas; solo necesitamos involucrarlos en la transformación digital de sus países.

Hemos progresado bastante, pero aún queda mucho por hacer.

Samatar Omar Elmi, Especialista Jefe en TIC del Banco Africano de Desarrollo

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